Noches, noches de olvidos,
acompañadas por la luna y mil olvidos,
bañadas por la tristeza y la pena,
que la vida sufre como condena.
Noches, noches de romance,
la luna gobierna los mares,
el amor inunda los cielos,
y la felicidad mata los miedos.
Noches, noches de desdichas,
reinadas por las tormentas que disfrutan su dicha,
y ahogadas por la tristeza que quiere
auyentar a la luna como una tigresa.
Noches, noches de armonía,
inundadas por la santa vida,
adoradas por la luna que ama a la vida,
y esperadas por las estrellas que reinan en la dicha. |